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| Precandidatos del Partido Demócrata Hillary Clinton y Barack Obama. |
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| El profesor Gustavo Martínez dirige el Centro de Estudios de Opinión Pública. |
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| Peter
Murphy Lewis,académico del Instituto de Estudios Internacionales,
especializado en Relaciones Internacionales y Ciencia Política. |
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Gustavo
Martínez y Peter Lewis, académicos de la Universidad de Chile,
analizaron la disputa electoral en Estados Unidos y coincidieron en que
los asuntos bélicos y económicos internos serán cruciales en la
determinación del electorado de ese país. Temas ligados a Latinoamérica
están lejos de incidir en la decisión norteamericana, a juicio de los
expertos.
La definición sobre
quiénes serán los representantes de los principales partidos políticos
estadounidenses en las próximas elecciones presidenciales de ese país
ha estado caracterizada por un fuerte contraste. Mientras los
Republicanos ya aseguraron la nominación de John McCain al importante
cargo, en el Partido Demócrata el proceso de primarias internas aún no
arroja resultados concluyentes sobre ninguno de sus dos precandidatos,
Hillary Clinton y Barack Obama.
En el reciente “minimartes” vivido por esa tienda política, Clinton
logró evitar una derrota definitiva y se repartió con Obama los
pequeños estados –Rhode Island para ella y Vermont para él–, pero le
ganó en Ohio y Texas, por una estrecha mayoría en este último. Se trata
de una reñida competencia, pues aunque el postulante afroamericano
mantiene la mayoría en delegados electos, todavía cualquiera de los dos
puede alcanzar la victoria final.
De cualquier forma, quien resulte electo tras las elecciones
presidenciales del próximo 4 de noviembre llegará a la Casa Blanca a
ejercer uno de los cargos de mayor gravitación a nivel mundial. Un
puesto de incuestionable influencia, cuya nominación suscita el
análisis diario de múltiples expertos internacionales.
En esta oportunidad, U al Día desmenuza el asunto con la mirada de
dos destacados académicos de la Casa de Bello: el profesor del
Departamento de Ciencia Política del Instituto de Asuntos Públicos
Gustavo Martínez y Peter Murphy Lewis, joven académico estadounidense
del Instituto de Estudios Internacionales, especializado en Relaciones
Internacionales y Ciencia Política.
Los temas cruciales
El profesor Gustavo Martínez dirige el Centro de Estudios de Opinión
Pública (CEDOP) de la Universidad de Chile, y en su calidad de experto
en materias preelectorales afirma que difícilmente algún tema vinculado
con América Latina, y mucho menos con Chile, pueda tener un impacto
real sobre la decisión definitiva de los votantes norteamericanos, ya
que “lo que ha ocurrido básicamente es que los candidatos, sobre todo
del partido demócrata, se han centrado en torno a los problemas
económicos internos de Estados Unidos, ante una economía que en estos
días aparece amenazada de una recesión importante”.
“El otro tema que ha estado muy presente es el relacionado con el
eventual retiro de tropas norteamericanas de Irak (…) Y un tema que en
Estados Unidos tiene una creciente importancia, sobre todo para los
sectores de menores ingresos, para la población latina: el problema de
los seguros médicos. Por lo menos en los candidatos demócratas, esos
han sido los temas fundamentales”, indica el académico.
Con respecto a las relaciones entre Chile y Estados Unidos, sostiene
que están ligadas básicamente al intercambio comercial y a las
inversiones extranjeras. “Y no aparece, por lo menos en definición de
candidatos, ninguna diferenciación que nos permita decir ‘mire, nos
conviene más Obama o nos conviene más Hillary Clinton, o en definitiva
John McCain’. En ese sentido, no podría pensar que una alternativa
fuese mejor que la otra, por lo menos hasta este momento”, aseveró el
profesor Martínez.
El académico es claro al señalar que las “politicas definidas hacia
América Latina y en particular hacia Chile no las vamos a conocer hasta
que no tengamos a un nuevo Presidente sentado en la Casa Blanca”.
En todo caso, descarta una eventual renegociación de nuestro TLC con
Estados Unidos a partir de presiones de organizaciones sindicales o
ecologistas de ese país, pues “siempre los tratados suponen los
acuerdos de ambas partes. Y un tratado firmado no se puede obviamente
alterar si no hay consentimiento recíproco. En ese sentido, nosotros
podemos mirar el futuro con cierta tranquilidad”.
El profesor Martínez, una voz autorizada en estudios electorales,
considera que “las encuestas en Estados Unidos son bastantes curiosas,
porque uno puede jugar con distintas alternativas de preguntas”. Y
sucede que las encuestas de carácter nacional muestran que Obama le
ganaría a McCain, pero éste a su vez le ganaría a Hillary Clinton.
De acuerdo al académico de la Universidad de Chile, en la elección
presidencial norteamericana la personalidad del postulante
–independientemente de las posiciones ideológicas de su partido– juega
un rol fundamental.
“Los elementos personales que acompañan a los candidatos tienen
influencia en muchos votantes”, afirma en este sentido el Director del
CEDOP, agregando que entre los factores más importantes que determinan
la imagen pública de un político figuran el grado de competencia que
demuestre y su honorabilidad en general. Se trata, en todo caso, de
percepciones bastante variables, pues un mismo personaje suscita
distintas imágenes en los diferentes electores a lo largo de todo el
proceso.
El profesor Martínez estima que hasta el momento Barack Obama ha
perfilado bastante bien su candidatura. “Me ha sorprendido
extraordinariamente la alta votación que obtuvo en muchos Estados de la
costa este norteamericana, donde la población predominante es blanca y
protestante”. Según el académico, eso significaría que “para mucha
gente no es obstáculo que un negro esté sentado el día de mañana en la
oficina oval de la Presidencia de los Estados Unidos. Eso es
extraordinariamente novedoso”.
El enfoque universitario de un norteamericano
Por su parte, el profesor Peter Lewis considera que es imposible
todavía predecir quién ganará la elección presidencial, pero sostiene
que Barack Obama se impondrá en las internas demócratas “por la energía
que ha creado tanto en la gente independiente como en los jóvenes”.
“Es muy sorprendente que tenga una campaña tan exitosa si uno piensa
que apenas en mayo del año pasado Obama sólo tenía un 22% del apoyo de
los demócratas, mientras Clinton tenía un 39%. Esos números se
mantuvieron estables básicamente hasta diciembre, cuando Obama saltó
del 22% de apoyo demócrata hasta 37% en febrero”, afirma al respecto el
académico estadounidense.
Para el joven investigador, por otra parte, el candidato republicano
ha conseguido desmarcarse lo suficiente de la actual administración
como para cargar ante la opinión pública con todo el peso de sus
desaciertos políticos, sobre todo teniendo en cuenta que es la primera
vez desde 1928 que no hay un Presidente o un Vicepresidente que
represente a su partido en el gobierno para la reelección.
Asimismo, el profesor Lewis sostiene que si cualquiera de los
demócratas llega a la Presidencia “vamos a ver a un Estados Unidos que
se cierra un poco internamente, se ponen un poco más nacionalista, más
proteccionistas con la economía. Yo creo que sería muy improbable que
bajo una presidencia demócrata se empiece a firmar más tratados de
libre comercio. Mccain, en cambio, trataría de seguir más o menos la
misma política económica y financiera del Presidente Bush, firmando
tratados de libre comercio tanto bilateral como multilateralmente”.
El académico descarta, en todo caso, una eventual renegociación de
los TLC firmados por Estados Unidos, sea quien sea el candidato que
llegue en definitiva a la Casa Blanca.
“Lo que pasa es que el pueblo estadounidense, tanto los candidatos
como el ciudadano común, han ocupado al NAFTA como excusa de las
debilidades de la economía estadounidense”, aclara en este sentido
Peter Lewis.
El profesor del Instituto de Estudios Internacionales estima que el
suspenso en la definición demócrata será perjudicial para ese partido.
“Yo creo que es bastante grave, si ninguno de los candidatos llegan a
ganar la mayoría necesaria de los delegados de las primarias y se tiene
que llegar a la convención, eso va a demorar. Ellos no irán a la
convención sino hasta agosto de 2008 –en general lo hacen en julio,
pero este año lo van a hacer en agosto para ganar un momento después de
los Juegos Olímpicos en Beijing, para no perder la cobertura de la
prensa–. Entonces, si esos dos candidatos están peleando hasta agosto,
John McCain puede sentarse tranquilito y dejar que ellos se destruyan
entre sí”.
Para el joven académico, los votantes indecisos son los que en
general definen las elecciones en Estados Unidos, y pueden variar en
torno al 3% y al 8% del electorado. “Si se llega a enfrentar McCain con
Obama y el tema más importante en la sociedad estadounidense, en la
prensa, es la economía, lo más probable es que Barack Obama tenga
ventaja sobre McCain. Pero si el tema de Irak es más importante, lo más
probable es que los estadounidenses van a confiar más en McCain. Y algo
parecido ocurriría con Hillary Clinton si llegara a enfrentarse con
John McCain”.
El profesor explica que las diferencias entre Obama y Clinton son
más de estilo que programáticas. “Barack dice que necesitamos cambio,
la palabra cambio es la clave de su campaña, porque él por ser joven,
afroamericano, dice que necesitamos a alguien joven, que no viene del
stablishment, que puede hacer los cambios necesarios para que la
burocracia estadounidense pueda ser más eficiente (…) Hillary dice que
necesitamos cambio con respecto a Bush, pero no es tan enfática. Se
refuerza en que tiene el curriculum y la trayectoria por ser Primera
Dama, Senadora, y por haber viajado por todo el mundo. Y sostiene que
su experiencia con la Política Exterior durante la administración de
Clinton va a marcar la diferencia”.
Asimismo, afirma Lewis, “todos los candidatos, McCain, Hillary y
Barack, tienen alguna manera de tratar de legalizar la situación ilegal
de los inmigrantes en los Estados Unidos. En ese sentido, hay una
postura de las tres partes mucho más moderada que si por ejemplo otro
candidato republicano llegase a la presidencia”.
“Mis amigos que trabajan en el partido republicano en los Estados
Unidos, me dicen que si van a perder la elección prefieren trabajar con
Hillary, porque ella no va a tratar de hacer cambios nuevos, va
entender cómo funciona el sistema. Incluso dicen que Hillary Clinton es
más moderada, lo que podría ser sorprendente para un ciudadano
estadounidense común y corriente, porque ellos la ven como alguien más
radical y más de izquierda que Barack Obama”, agrega.
“Pero en las elecciones los republicanos prefieren enfrentar a
Hillary Clinton, porque ella provoca un rechazo dentro de un porcentaje
importante de los estadounidenses. Está asumido que Barack Obama podría
ganar apoyo de todos los votantes que están apoyando a Hillary Clinton,
pero no es seguro que los que están apoyando a Barack Obama la
apoyarían a ella”, concluye el profesor Lewis.
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